La Casa del Naranjo (Huelva)
Esther nos ofreció un viaje sonoro que no se me ha ido del corazón. La conexión con la tierra, con lo ancestral y, también, con lo más elevado y etéreo, nos hizo a todos reconocernos en los ciclos naturales y en la pura expresión del corazón. Fue sorprendente, un recorrido hacia lo que nos conecta. Una práctica súper estimulante.
