Albacete
Hace seis años fue la primera vez que me embarqué en un viaje sonoro de mano de Esther, nunca olvidaré esa primera sensación… cuando cerré los ojos y sentí que aquello iba a ser mucho más que una simple experiencia musical. A través de su voz e instrumentos creó de inmediato una atmósfera de paz y serenidad que me envolvió, y supe que estaba a punto de vivir un viaje especial.
Su voz potente, mágica, chamánica y la variedad de instrumentos únicos, de los que destacaban los propios hechos a mano por ella, transmitían cada uno, una historia y un propósito espiritual propio, ya que parecían estar ahí para contar su propia historia a través del sonido. Y tanto su dulce voz como el sonido único de sus instrumentos parecían hacerme flotar en el aire, envolviéndome en un manto de vibraciones que acariciaban mi alma.
He recibido en estos años muchísimos viajes sonoros, cada uno diferente. Cada sesion es única y en cada una he sentido como si cada nota estuviera diseñada para desbloquear una parte diferente de mi ser, invitándome a explorar lo más profundo de mi conciencia, me he sentido renovada en cada una de ellas, como si cada célula de mi cuerpo hubiera sido sumergida en una energía pura y sanadora.
Cada viaje sonoro fue mucho más que una simple sesión de música; fue una exploración profunda de mi propio ser, un reencuentro con la paz y la armonía que a menudo pierdo en el ajetreo diario.
Los instrumentos utilizados no solo eran hermosos en su ejecución, sino que también tenían el poder de sanar y transformar.
Recomiendo esta experiencia a cualquiera que busque una conexión más profunda consigo mismo, quién busque sanación quién quiera adentrarse en un viaje profundo hacia el alma, simplemente Esther y la vibración que emana en todos sus sentidos es frescura, es bella, es pura… Es LUZ!!!
