Maica Martínez

Albacete

Los viajes sonoros de Esther son un oasis de Paz. En cada uno recibes exactamente lo que necesitas, siempre me quedo con la sensación de que lo que está diciendo va «dirigido hacia mí». En alguna ocasión, incluso se ha llegado a sanar para siempre una herida con la que vivía. Recomendable para todo el mundo esta experiencia tan sencilla y a la vez tan potente y, como todo lo que hace Esther, con tanto amor.