Andorra (Teruel)
Eran tiempos de Pandemia, el mundo andaba medio loco, y en medio de aquella locura un viento de aire fresco llegó como caído del cielo a mi centro «Espacio El Olmo» en Andorra de Teruel.
De camino a su casa Esther nos hizo una visita encantadora. Todo era difícil entonces, el pueblo estaba cerrado a cal y canto por aquellas cosas que decidían los que «mandan» y no se podía entrar ni salir, pero que mejor que darle chispa a la vida en esos momentos… Ideamos un «plan», indiqué por donde entrar a Esther sin ser vista y una vez en el espacio todo era fácil.
Nos juntamos unos cuantos valientes, con ganas de vivir la experiencia. Algunos de los que hasta allí se acercaron nunca habían vivido un baño sonoro y claro… ALUCINARON!
Fue algo precioso de compartir y de entrega. Para mí fue un regalo que ella estuviera con nosotros, que nos regalará su música y su voz y para todos los allí reunidos un suspiro de esperanza en momentos complicados.
Compartimos alimentos que cada uno trajo y charlamos largo y tendido. El resumen es que si la experiencia en sí es maravillosa, imaginaros en aquellas circunstancias… BRUTAL!
Esther descanso en casa y al otro día siguió su camino. Quepa decir que tuve que acompañarla para salir del pueblo por los caminos hasta una carretera donde no fuera vista y yo volver caminando al espacio. Fue súper guay, nos sentíamos como dos guerrilleras huyendo de no sabíamos muy bien el que…pero valientes!!
GRACIAS SIEMPRE ESTHER! Siempre te recordaremos como esa brisa de aire fresco que nos llegó en medio de una «pandemia»
